Un detector de niveles de óxigeno ó acetileno en el interior del cajero, y una carga de nitrógeno líquido (comprimido) se expande en el momento en que se detectan éstos gases, teniendo el cajero 4 puntos de escape rápido de gas. Al expandirse el nitrógeno desaloja cualquier gas del interior del cajero, lo que impide que pueda ser ‘reventado’ por explosión. Una onda expansiva de dentro a fuera. Al mismo tiempo caen persianas metálicas sobre la sucursal, dejando sellado el recinto.

Si hay un cliente junto con los butroneros, todos estarían ante el mismo riesgo, por lo que los propios butroneros por su propia seguridad se verían forzados a no llevar adelante su operación. Al mismo tiempo que salta el nitrógeno, un aviso es enviado electrónicamente a una empresa de seguridad, o una comisaría, para investigación del suceso. Opino que como se custodia un bien objetivo, el costo puede entrar dentro de los límites de asegurar ese bien.

(Hay que señalar que el ‘golpe’ de nitrógeno haría perder el conocimiento a los butroneros que estuvieran dentro del banco, en el habitáculo para el cajero, por lo que probablemente sería necesario medir con un sensor externo la abundancia relativa de nitrógeno y compensar con oxígeno, por ejemplo, con una rejilla automática al exterior, que por compensación de la presión atmosférica, normaliza la cantidad de gases, es esta rejilla un sistema pasivo de compensación de gases)

Si se tratase de un sistema pasivo global. Podría hacerse mediante la apertura de X orificios equidistantes dentro del cajero, y un sistema de absorción de impacto de la onda explosión. De dentro a fuera. Pero con el volumen suficiente de mezcla de gases, no parece que ningún sistema razonable que esté dentro de coste, pueda absorver la onda expansiva lo suficiente, para garantizar que el cajero sigue siendo hermético y a prueba de ondas explosivas. Quizá cabría pensar en el mecanismo contrario de implosión (de fuera hacia dentro) para compensar una explosión, pero complicado saber la cantidad de fuerza explosiva (de dentro a fuera) que se va a poder utilizar. Aun a pesar de que los límites físicos del cajero estén bien establecidos. No obstante, si nos fijamos en que cualquier reacción depende de la cantidad de oxígeno disponible nos puede dar la medida de la violencia de la explosión, tenemos en contra, que al no ser hermético el cajero, o aunque lo fuera podría verse sometido a orificios, no podemos poner una carga implosiva exacta para contrarrestar la explosión a la que pudiera verse sometido el cajero. Y más aún, su contenido podría quedar destruido.

-Una consideración, sin saber la cifras concretas, si las aseguradoras cobraran (no recuerdo bien las cifras) un 14% por asegurar los cajeros, y el circulante por cajero fuese de un 70%. Estamos hablando de un volumen de dinero respetable.

Análisis del problema a 19 Feb 2013, tras conocer la noticia.